Visita a Hangares y Cefepra, gracias a Aerolíneas Argentinas

Días atrás junto a mi marido fuimos invitados por Aerolíneas Argentinas a recorrer los Hangares y el Cefepra, gracias al programa “Experiencia Platino” para sus pasajeros frecuentes.

Close up al A330-200 en el Hangar 4.

La experiencia comienza con un desayuno en el Hotel Panamericano, para luego ir en combi hacia Ezeiza. En nuestro caso, pedimos encontrarnos directamente en el aeropuerto.

Las chicas de Aerolíneas nos enviaron cómo llegar ya que la entrada a Hangares y el Cefepra es “por atrás”, hay que desviarse de la Autopista Ricchieri como estamos acostumbrados llegar al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

En los Hangares de Aerolineas Argentinas, caminando entre las plataformas.

En el camino se asoman las colas de algunos aviones abandonados así como aviones de varias compañías que llegaron esa mañana y partirán horas más tarde.

Entrada a una visita inolvidable

Nos encontramos con el grupo de pasajeros quienes estaban junto a Guillermo, Natalia y Alejandra de Aerolíneas en la puerta del Hangar 1.

Luego del chequeo de seguridad, comenzamos el recorrido junto a un piloto y también mecánico llamado Fernando con más de 20 años en la compañía.

Fernando explicó muy claramente todo, además de responder todas las preguntas. De hecho, nos decía “interrumpan cuando quieran porque empiezo a hablar y no paro”. Esta frase demuestra su pasión por la aviación y el amor hacia nuestra Aerolíneas Argentinas.

La recorrida incluye los hangares 3, 4 y 5, este último el más reciente, moderno, con tecnología de vanguardia, único en Latinoamérica.

La primera parada fue en los talleres de mantenimiento de las turbinas. Una perlita, vimos una turbina de un 737-MAX 8 de repuesto con el cartel que detallaba que tiene “cero horas de vuelo”. La verdad: impresiona su tamaño y tenerla al alcance de la mano.

Turbina de repuesto del 737-MAX 8, sin uso.

También vimos una turbina de un Airbus 330-200, aún más grande lógicamente.

Turbina A330-200.

Hangar 4

De allí salimos hacia el Hangar 4 donde nos esperaba un A330-200, matrícula LV-FNL, me parece  nos trajo el año pasado de Miami.

Debajo de la panza del A330-200, matrícula LV-FNL

Caminamos mucho alrededor del avión, sacamos fotos debajo de su “panza”, sus alas, sus motores. Ver tan de cerca a semejante máquina realmente emociona.

Una cosa es subir por la manga, volar, verlos a lo lejos en el aeropuerto previo a embarcar, pero nunca terminamos de comprender su inmensidad hasta que nos paramos frente al avión. Quizá suene exagerado, pero me encantan los aviones.

Y eso me decía una de las chicas de Aerolíneas, que le sigue emocionando verlos y eso que trabaja rodeada de éstos.

Hangar 3

El hangar 3 es de mantenimiento liviano,  revisión de los mismos sin demandar demasiado tiempo. En ese momento se encontraba un 737-800, matrícula LV- CXT que obviamente caminamos a su alrededor.

Hangar 3.

De allí, cruzamos la plataforma donde estaban par de 737-800 estacionados y a la frutilla del postre que se destacaba a lo lejos: un 737-MAX 8.

Precisamente el LV–HKU, uno de los más nuevitos de la flota MAX.

Como muchos sabrán, Aerolíneas Argentinas es la primera compañía de Sudamérica de volar este modernísimo avión.

El MAX mostrando toda su belleza.
El LV- HKU, uno de los cinco 737MAX8 en plataforma.

Allí se veían algunos aviones de la competencia esperando para volar más tarde (la mayoría los americanos que arribaron esa mañana y saldrían por la noche).

Y hacia un costado, más alejados un A340 desguazado (luego veremos sus puertas en el Cefepra) y un Southern Winds, también en desguace.

A lo lejos el A340 desguazado sin puertas, nariz y motores. Ya sin los colores de la empresa.

Hangar 5: el nuevito

Desde el Hangar 4, vista a plataforma, el Hangar 5 y varios Boeing 737.

Imponente, moderno, ecológico.  Este hangar se cierra por completo y entre otras cosas,  permite pesar aviones.

Aquí se hacen mantenimientos de la flota de fuselaje ancho, es decir, los dos A340-300 que le quedan a la empresa más la flota de diez A330-200.

Vista desde la escalera del A330, ya más cerca del Hangar 5.
La puerta del A330-200 al que pudimos subir, entrar a la cabina, sentarnos en Club Cóndor y clase económica además de recorrer todo el avión.
Cabina del A330-200, matrícula LV- GIF, próximo a cumplir dos años. Uno de los A330 traidos desde la fábrica de Airbus, Toulouse, Francia.
Lista para volar en Club Cóndor!!!!

El Hangar 5 con capacidad para realizar tareas de mantenimiento a dos aeronaves de fuselaje ancho simultáneamente o cuatro de un pasillo como los 737-800.

El edificio es amigable con el medio ambiente, cuenta con iluminación led de bajo consumo, un sistema de reutilización de aguas de lluvia para trabajos de limpieza.

Por entrar al moderno Hangar 5

En ese momento vimos al A340-300, matrícula LV–FPV con el livery Skyteam, que lo estaban limpiando. Este avión nos trajo de Madrid en 2014. Inmediatamente, me vinieron los recuerdos de un bellísimo vuelo en Club Cóndor.

LV- FPV en el Hangar 5. Uno de los dos A340-300 que siguen operando.
El Cóndor bien alto en el Hangar 5.

Más de la recorrida

Otros puntos visitados fueron diferentes talleres como de neumáticos, de hidráulica. De hecho nos hicieron una prueba de cómo se arreglan los inodoros de los aviones. El técnico que nos explicó todo fue súper detallista.

Una parada para almorzar en Gate Gourmet

Antes de almorzar, teníamos agendada la visita a Gate Gourmet, la proveedora del catering de Aerolíneas.

Desayunos, almuerzo, cenas y los snacks son todos preparados por esta conocida empresa que además tiene a muchas otras empresas que operan en la Argentina como sus clientes.

Protegidos por camisolines y cofias descartables, más protectores de zapatos pasamos por el almacenamiento de productos de panificación, de heladera, de congelados, así como las vajillas de las compañías y sus respectivos carritos de servicio de diferentes compañías aéreas.

Por razones de seguridad no se pueden sacar fotos. También observamos a los empleados de cocinando, desde pelar una papa a cortar carne, pasando por el armado de los platos según la clase que se vuela.

En Gate Gourmet de Ezeiza trabajan 700 personas, durante 24 horas los siete días de la semana.

Luego de tanta caminata llegó el almuerzo en una sala del enorme edificio de Gate Gourmet desde donde vimos despegar aviones como Air France.

El menú ofrecido es el servicio del Club Cóndor.

La entrada consistía de un plato de quesos y frutas secas, acompañado por otro plato de ensalada verde con trucha fileteada. El plato principal la opción de pasta, pollo o pescado.

Entrada del servicio Club Cóndor.

En mi caso elegí el salmón con arroz que estaba realmente exquisito, mi marido optó por la pasta. Y de postre, helado. De esto sí se podían sacar fotos.

Mi salmón con arroz!!! Estaba muy rico.
El plato de pasta que degustó mi marido.

Cefepra: Centro de Formación y Entrenamiento de Pilotos de la República Argentina

Aquí nos recibieron para recorrer este enorme edificio que cuenta con siete aulas para dictado de cursos y un auditorio para 120 personas.

Y por supuesto sus simuladores estáticos y simuladores con movimiento (FFS), además del simulador Mock UP: un avión 737-200 donde se hacen prácticas de evacuación del avión.

De hecho se encuentran desplegados los dos toboganes así como mamelucos para usar durante este procedimiento.

Dentro del Cefepra
Aviones decorando el Cefepra, con livery de todas las épocas de Aerolineas y Austral.

También para practicar la aperturas de puertas, se encuentran las puertas del A340 que les comenté que está desguazado.

Mock -Up, un 737-200.
Tobaganes desplegados. Y enfrenrte, puertas para practicar apertura de las mismas.

Pudimos visitar el simulador del Embraer, así como el del A340/A330 pero en este último fueron pocos minutos ya que estaba por comenzar un training.

Simulador de los A330-340, listo para un training.

Por último en Cefepra nos recordaron que brindan el programa Anímate a Volar para personas con miedo a viajar.

La idea de este curso gratuito es conocer la formación de los pilotos, tripulantes y técnicos. Cuando la persona emite un pasaje se le brinda un pin del programa y se avisa a la tripulación de ese vuelo para que estén más atentos hacia estos pasajeros.

Mail para inscribirse: animateavolar@aerolineas.com.ar

Reflexiones de una fanática de los aviones

Lo que más disfruté fue circular alrededor de los aviones, sentirlos tan cerca de nosotros. Además preguntar y conocer más la trastienda de la empresa, del mundo de la aviación, sobre todo a los que volar nos causa un verdadero placer.

Aerolíneas Argentinas es una empresa que siempre fue orgullo de los argentinos, donde se destaca su capital humano. Cada persona que nos íbamos cruzando durante el recorrido nos  saludaba, todos muy atentos.

Como pasajera frecuente comparto par de links relacionados a Aerolíneas Argentinas que podrán leer en el blog:

Bautismo Cuarto Boeing 737-MAX8

Volando en Club Cóndor

Muchas gracias Aerolíneas Argentinas por la invitación y a seguir volando amigos!!!!

A lo lejos desde la entrada a Hangares, el aeropuerto de Ezeiza, más la nueva torre de control en obra.
Desde otro ángulo, el Hangar 4.

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