Volando en Club Economy de Aerolíneas Argentinas: reporte de vuelos

En estos días que tanto se habla de nuestra Aerolíneas Argentinas sale mi reporte de los dos vuelos en Club Economy: Buenos Aires – Bariloche – Buenos Aires.

Salvo la odisea del vuelo de ida por la súper tormenta que azotó a la ciudad de Buenos Aires y alrededores, debo decir que todo el servicio de la empresa fue impecable.

Club Economy. Mi asiento 1A, cabina Iluminada con el ”Mood Lighting”

Recordemos: meteorología y los lógicos retrasos no son capricho de las compañías aéreas.

Día difícil para volar: súper tormenta

Nuestro vuelo (AR 1694 –11:00am) estaba en horario al llegar al Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery, el sábado 10 de noviembre a las 9:45am.

Sí bien había mucha gente, al viajar en Club Economy (clase ejecutiva para vuelos cortos de la empresa) más el Web Check In fue muy ágil despachar la única valija mediana en la fila de Sky Priority.

En 10 minutos estamos en la sala de embarque.

Alrededor de 10:30am el cielo se cerró más, llovía copiosamente y comenzaron las primeras cancelaciones de Avianca a Mar del Plata, LATAM Argentina a Bariloche, vuelo de Aerolíneas de las 9:00am a Bariloche y demoras de todas las compañías.

Cerca de las 11:00am ni habían llamado a embarcar, ni cambiaba el estatus del vuelo o el TripCase actualizaba nada. Claramente a las 11:00am no viajábamos.

Minutos después se actualizó para las 12:15hs, luego para las 13:00hs así hasta las 14:00hs, último horario que el vuelo tuvo una posible hora de partida.

Por momentos, Aeroparque y Ezeiza (chequeaba Twitter a full) dejaban de operar por actividad eléctrica.

Cuando ocurre actividad eléctrica se deja de abastecer a los aviones con combustible así como se paraliza la carga y descarga de valijas.

Estas medidas de seguridad, para algunos pasajeros, parecen imposibles de entender. Obvio, todos queremos viajar, pero la seguridad siempre está primera.

La cancelación

Finalmente a las 14:15hs se anunció la cancelación del AR1694 a Bariloche.

Minutos antes de la cancelación oficial conversé con un empleado de Aerolíneas en la Puerta 5, justo no nadie más.

Insinuó que finalmente el vuelo se cancelaría, nos ubicarían a todos los pasajeros en otro vuelo varias horas más tarde pero que “no levante la perdiz”.

Le avisé a mi marido, algo que él sospechaba. Minutos después llegó el tan temido anuncio, cancelación, retirar valijas, bajar a los mostradores de Check In para reprogramar el viaje. Durante la mañana escuchamos este anuncio varias veces y finalmente nos tocó a nosotros.

Muchos otros vuelos salían, obvio con retraso. Uno siente que tiene “muy mala suerte” que justo nuestro vuelo sea el cancelado, aunque miles de pasajeros estaban en la misma situación.

Mientras mi marido estaba en los mostradores, un verdadero caos, yo esperé la valija. Cuando llegué a los mostradores, la fila era kilométrica.

Nos asignaron los mostradores de Grupos. Es decir, no los tradicionales donde los pasajeros de los vuelos de la tarde hacían el Check In, también con filas kilométricas.

Primer síntoma de desorganización

Hasta el momento el caos era “organizado”.  Tanto el aeropuerto como Aerolíneas brindaban respuestas dentro de lo que podían decirnos.

Eran tres los mostradores habilitados para atender a los pasajeros de vuelos cancelados. De los tres, uno dedicado a los Sublos (familiares de empleados de la empresa que viajan pagando impuestos, es decir, vuelan – no se enojen Sublos que puedan leerme – casi gratis)

Nos enteramos porque una de las chicas de esos mostradores dijo que no podíamos acércanos al mostrador que tenía menos gente por no ser “de la empresa”.

Gran error: creo que la prioridad para intentar reprogramar un vuelo debería ser al pasajero que compra el pasaje de buena fe.

Ese día estuve twitteando la odisea, pero no comenté esto por Twitter porque en  pocos caracteres tirar ese Tweet en un sábado caldeado era generar polémica sin sentido.

Opción para volar

Nos comentaron que todos los pasajeros de nuestro vuelo partiríamos las 2:00am del domingo 11 de noviembre.

Es decir, había que regresar a casa, llegar a Bariloche de madrugada, perder casi toda la noche de hotel.

A las 15:00hs había un vuelo a Bariloche, también retrasado. Eran las 14:45hs, nuestra intención era  tomar a ese vuelo. Nos comentaron que ya estaba cerrado.

Entonces consultamos por el vuelo siguiente de las 17:50hs. Mientras la amable empleada veía cómo ayudarnos, nosotros con la página de AR chequeábamos los  vuelos del día con la esperanza que volando en Club Economy habría más chances.

Comienza la adrenalina

Inmediatamente nos confirma que quedan los dos últimos lugares del Club Economy, el resto del avión estaba completo.

Intenta hacer el cambio, pero por sistema tira un error!!!! Nos dice que se va a hablar con un jefe. Esos cinco minutos fueron la eternidad!!!

Terror que en otro mostrador alguien tome esos asientos. Adrenalina pura. Regresa y nos da la buena nueva: podíamos volar.

Inmediatamente obtuvimos los nuevos boarding pass, despachamos valija, todo poco después de las 15:00hs.

Recién ahí fuimos a comer algo….estábamos agotados!

Alrededor de las 17:00hs, volvimos a pasar seguridad. Minutos después anuncian que el vuelo se retrasa para 18:50hs. Era lógico llovía mucho, nuevamente actividad eléctrica. Otra vez, nadie en la plataforma.

A las 19:00hs avisan que vuelve a retrasarse para las 19:40hs.

Historias varias…..

Los ánimos se caldeaban. Pasajeros de todas las compañías, de todos los destinos protestando.

Los pasajeros de nuestro nuevo vuelo asignado (AR 1692) empezaban a cansarse. Muchos en voz alta descargaban para sí mismos…Empecé a conversar con un par.

Dos de ellos estaban intentando volar desde el jueves 8 de noviembre, día de la Asamblea de Aerolíneas/Austral que inicialmente era de 7:00am a 11:00am extendiéndose hasta las 16:00hs. Claramente eso no fue una asamblea, a muchos nos quedó la sensación de paro encubierto.

A otros les cancelaron su vuelo de las 9:00am. La gran mayoría protestaba por el retraso de su vuelo original de las 17:50hs a 19:40hs, pero cuando nos escuchaban a quiénes esperamos desde la mañana o dos días atrás se calmaban.

Después de todo, dos horas no es para agitar el aeropuerto, sobre todo cuando no hace falta mucha más explicación que mirar el cielo ennegrecido del Aeroparque.

¿Embarcamos?

Finalmente a las 19:30hs llaman para embarcar. No puedo describir los gritos de alegría, de buena onda, “vamos que nos vamos”, “Bariloche”. También hubo aplausos pero no de esos que creen que aplaudiendo un avión atrasado despega. ¡Eran aplausos de alivio!

Al embarcar le agradecí a uno de los chicos de Aerolíneas de la Puerta 9, que también pude charlar cuando el vuelo pasó de 18:50hs a 19:40hs.

Fue muy atento, así como su colega que me informó más temprano que mi vuelo de la mañana se cancelaba.

Las caras de cansancio de los empleados de Aeroparque, de todas las empresas lo decían todo. Agotamiento absoluto, lo mismo los pasajeros.

Club Economy

Para quienes no están familiarizados, Club Economy es la clase ejecutiva de Aerolíneas Argentinas para vuelos de cabotaje y regionales (ejemplo Montevideo, San Pablo, Santiago de Chile).

Al Club Economy lo encontrarán en los aviones Boeing 737 de Aerolíneas y los Embraer de Austral.

Aclaración importante: no es el Club Cóndor. Hay grandes diferencias, arrancando por el tamaño de los aviones y consecuentemente sus rutas.

Tampoco entregan un mini neceser en los vuelos de cabotaje, sí en sus rutas a países limítrofes. Otra aclaración: no es el neceser de Salvatore Ferragamo que se entrega en el Club Cóndor.

Lo comento porque he leído, sobre todo en Twitter, a pasajeros quejarse que volaron en ejecutiva a San Pablo o Ushuaia, sin tener el servicio de ejecutiva, comparándola con las ejecutivas de compañías extranjeras. ¡Gran error! Esto es desconocer el producto que emitieron.

Vuelo de ida: AR 1692

Abordamos el avión matrícula LV – GKS, de dos años de antigüedad. Este Boeing 737-800 es uno de los tantos aviones cero kilómetro incorporados en los últimos tiempos a la compañía de bandera.

Servicio de comida abordo.
Close up al roll de pollo y verduras.

Nos sentamos en la fila 1, asientos a A y C. Así que escuchamos ultimar detalles previos al despegue. Fue como nos enteramos que faltaban dos valijas (conversación de una TCP con personal de rampa).

El vuelo se seguía demorando y nuevamente comenzaba a llover fuerte. Es decir, el miedo a un nuevo retraso subía nuestro nivel de adrenalina.

Finalmente cerca de las 20:45hs despegó!!! No podíamos creer estar volando, no solo por las diez horas en Aeroparque sino porque para nosotros era un viaje muy esperado y postergado.

El nuevito avión cuenta con el sistema de entretenimiento BRAVO, aplicación que debe bajarse previamente en nuestros celulares. También cuenta con Mood Lighting que permite adaptar la luminosidad de la cabina según la fase del día, ayudando a que el vuelo sea más placentero.

En Club Economy hay ocho asientos reclinables, son dos filas: A y C del lado izquierdo del avión, D y F del derecho.

Cómodos y confortables, con un buen espacio para disfrutar de un mejor descanso.

Edición Noviembre de Revista Alta.

Al ser un vuelo nocturno nos sorprendieron con roll de pollo y verduras calentito (en general se sirve unos sándwiches de miga), un paquete de maníes y unas cookies de chocolate, estilo americanas. Servicio de bebidas y café, el cual ofrecieron en dos oportunidades.

Tripulación muy atenta que se disculparon dos veces por las demoras del día. Incluso una TCP nos comentó del impacto de rayos en pista, afectando a dos empleados del aeropuerto.

A las 22:30hs en plena noche barilochense, aterrizamos en el  Aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria (BRC).

Vuelo de regreso: AR1667

Sin tener el Web Check  In previo, con una fila enorme, nosotros hicimos rapidísimo en la fila de Sky Priority. Además del espacio del asiento que ofrece Club Economy, una ventaja es el ágil Check In.

No había nadie esperando en la fila así que inmediatamente despachamos valija y directo a sala de embarque.

El avión que nos vino a buscar  había aterrizado minutos atrás.

El momento de volver…..nuestro avión listo para volar!!!

Esta vez nos tocó el LV – CTB con 17 años de antigüedad, ya sin el Mood Lighting ni el sistema BRAVO.

De todos modos, un vuelo muy placentero. Nuevamente teníamos los asientos 1A y 1C. El tamaño del asiento y los espacios son similares, pero claramente se nota el cambio en la forma del asiento, al comparar con el vuelo de ida.

Otra vez en el 1A.

El asiento muy cómodo. En mi Twitter subí fotos con la comparación de asientos y ventanas, como fue evolucionando el Boeing 737.

El avión despegó minutos después de las 13:35hs como estaba programado, llegamos a Aeroparque a las 15:30hs.

En este caso el servicio consistió en dos sándwiches de miga, los maníes y un alfajor. También en dos oportunidades ofrecieron bebidas y café.  Y nos dieron toallitas húmedas previo al servicio (algo que a la ida no ofrecieron)

Servicio de almuerzo en el regreso
Las toallitas refrescantes, un gran aliado.

Nuevamente, tripulación muy amable. De hecho, la TCP se acercó a limpiar mi mesa porque había quedado sucia sin que le comente del estado. De paso criticó al pasajero “muy vip” según definió. Nos quedó la intriga quién era.

Como avgeek, contagiado algo del conocimiento por mi marido, no viajamos en los 737-MAX8. En esa semana, ninguno de los más modernos y eficientes aviones hacía esta ruta. Una pena, será la próxima!
 

Unas reflexiones finales

Club Economy vale cada centavo

Por ser mis primeras experiencias en Club Economy fue todo lo esperado. Ideal para vuelos de más de dos horas, para personas con alguna dificultad motriz o tema médico que necesiten más espacio y confort.

Y lógicamente para el pasajero corporativo que necesita más descanso y confort.

Un poco del cielo, el Winglet de AR asomando.

Tiempo atrás leí rumores que se eliminaría esta clase. No sé del mercado, cómo impacta en los números de la empresa, pero me gustaría que mantengan la opción del Club Economy. Ese extra al abonar el pasaje, hace la diferencia.

No solo es el espacio, comodidad, prioridad de embarque, franquicia de valijas, flexibilidad de cambios de fechas o devolución del pasaje.

Sino que el día de la tormenta viajamos horas más tarde por volar en Club Economy. Solo quedaban dos asientos en esta categoría para volar ese mismo sábado.

Los pasajeros de nuestro vuelo cancelado, seguramente tuvieron que viajar a las 2:00am del domingo 11 de noviembre. De hecho, a la medianoche en el hotel nos dijeron que tres reservas de ese sábado fueron postergadas para el domingo por meteorología en Buenos Aires.

Sí me permiten unas palabras por la situación de Aerolíneas….

Como pasajera la quiero Alta en el Cielo, siempre! También la quiero eficiente, conectándonos y despolitizada.

Sin polemizar, no quiero ver más a la empresa apropiada por un grupo político.

Obvio cada empleado seguro tendrá su visión política, como todos nosotros. Pero sin traspasar la frontera de bajar línea (quitar ciertos diarios del Club Cóndor, críticos del gobierno de turno, como pasó tiempo atrás)

Estoy segura que los reclamos son lógicos, justos y deben hacerlos: defender a Aerolíneas siempre.

Todas las empresas hacen paro, pero avisando con tiempo, no “Asambleas” repentinas, que la gente queda varada sin poder evitarlo.

En cambio, el paro del pasado lunes 26 de noviembre fue con aviso como corresponde.  Nos dan tiempo a los pasajeros para organizarnos. Los pasajeros no queremos ser rehenes de nadie: gobiernos de turno, gremios, prensa con su lobby.

Necesitamos más aviones, más empresas volando.

Y a nuestra Aerolíneas Argentinas creciendo y compitiendo. Sin tener miedo a nuevos actores: siempre y cuando vengan con planes de negocios concretos, no versos.

Así como soy pasajera frecuente de AR (varios post en el blog), lo soy de American Airlines. Y al ser de ambas, vuelo también tanto por empresas de las alianzas SkyTeam y One World.

Trato de ser justa al comparar servicios e intentando conocer cada compañía aérea en las que vuelo, considerando las diferencias, sus mercados, sus aviones, sí son privadas o del Estado.

¡Ojalá nuestro país cada día tenga más conexión para seguir volando más y mejor!

Aproximando a Buenos Aires.

Comparto mi anterior post sobre Aerolineas, de la visita al Cefepra. Ideal para conocer un poco más a la empresa:

https://viajarsiempre.com/visita-a-hangares-y-cefepra-gracias-a-aerolineas-argentinas/

 

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